Época romana y el uso del AOVE

época romana

En época romana, el uso del AOVE no sólo se reflejaba en la cocina.


El aceite de oliva era un producto versátil y esencial en la época romana desde el siglo II a.C.
Alimentaba las lámparas pero también el espíritu, y representaba, junto con el vino y el trigo, uno de los elementos que constituyó la base material de la alimentación mediterránea.

época romana
Orígenes del Aceite de Oliva

Parece ser que existen indicios que nos dicen que los griegos iniciaron la producción del AOVE, a mediados del milenio II a.C, localizándose que dicho aceite se utilizaba con fines rituales.

El impulsor del aceite de oliva fue posteriormente el Imperio Romano, el cuál se impuso a los cartagineses pudiéndose encontrar con plantaciones de olivos.

Fueron por tanto los romanos quienes lo produjeron a gran escala y lo convirtieron en algo consumido habitualmente por todas las clases sociales.

Las principales zonas de producción de Aceite de Oliva estarían situadas en la provincia Bética y el Mediterráneo francés.

La faceta de exportación de parte del Imperio Romano fue muy próspera y de esta fase queda evidencia en el Monte Testaccio en Roma.
Es un monte configurado por multitud de ánforas que habían transportado aceite proveniente de La Bética y el Mediterráneo. Estas ánforas se rompían y se rociaban con cal para prevenir los malos olores.

época romana

Las aceitunas se reunían en el tabulatum, lugar con suelo impermeabilizado e inclinado sobre el que se dejaban para que soltaran el alpechín (líquido fétido), líquido oscuro y maloliente, que se empleaba como insecticida, herbicida y fungicida.

La calidad y sus usos

El aceite de oliva se dividía en tres calidades. El oleum omphacium que se suponía de mayor calidad era destinado para las ofrendas a los dioses y los perfumes.
El oleum viride, era el más empleado en gastronomía.
Y el oleum acerbum, que se hacía con las aceitunas caídas en el suelo y era de inferior calidad.Este aceite más era empleado como combustible para la iluminación en las lámparas de cerámica o bronce.

El aceite también se aplicaba como un hidratante corporal y como ungüento para curar heridas. En medicina podía usarse solo o como excipiente, y para tratar úlceras, calmar los cólicos o bajar la fiebre.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*